Alhambra y Generalife Tickets

Generalife

Generalife proviene de la palabra árabe” Yannat al-Arif” , que significa Jardín del Arquitecto. En la colina situada frente a La Alhambra denominada Cerro del Sol, se sitúa el Generalife, almunia real( del árabe al –munya) o cortijo con sus tierras de labor, propiedad de la familia nazarí y lugar de recreo donde pasaban los calurosos días de verano rodeado de naturaleza, fuentes y jardines en su palacio.

Dentro del Generalife se sitúa el palacio, construido por el segundo sultán nazarí, Muhammad II (1273-1302), reformado por Ismael I en 1319 y disfrutado por toda la dinastía nazarí.

Hoy en día, el Generalife se encuentra muy modificado, ya que fue propiedad privada durante muchos siglos. En 1921 fue recuperado por el Estado y se decide transformar la “Huerta Grande” en unos magníficos jardines diseñados para deleite del visitante, donde el rumor del agua toma igualmente su protagonismo junto con la diversidad de plantas y flores enmarcado en un magnifico laberinto de cipreses. Las demás huertas se conservan y se siguen plantando las mismas frutas y verduras que se cultivaban en la época musulmana, siendo un fiel ejemplo de su agricultura .Estas huertas son regadas a través de la Acequia Real, una de las excepcionales obras hidráulicas realizadas por los nazaríes en estas dos colinas.

Al final de este paseo nos encontramos con el palacio del Generalife, utilizado por el sultán y su familia como lugar de recreo. Un pequeño palacio que acoge el magnífico patio de la Acequia Real la cual atraviesa este íntimo patio donde todavía se conservan restos de las primitivas yeserías y un mirador que se asoma a la Alhambra y el Albaycin.

El siguiente patio, ya cristiano, es el de la Sultana, llamado así por una de las leyendas más conocidas, y cuyo ciprés, ya petrificado fue testigo del romance entre la sultana y el caballero Abencerraje.

A pesar de las transformaciones, se conserva uno de los elementos más singulares “La escalera del Agua” , de la época musulmana y dónde el agua discurre a través de la propia barandilla dando una sensación de ingravidez a todo el conjunto.

La salida de este espacio se hace a través del paseo de las Adelfas, llamado así por la magnífica cúpula floral que lo cubre y que fue acceso directo al palacio utilizado por la reina Isabel II en su visita Real en 1862.

Probablemente el Generalife consigue reunir todos los elementos descritos en el paraíso por los musulmanes: agua, naturaleza, arquitectura, todos ellos en perfecta armonía.